La fiesta ya empezó y México no tardó en darle una primera alegría a su gente. Después de meses de expectativa, la Copa del Mundo 2026 levantó el telón este jueves 11 de junio con el triunfo de la Selección Mexicana por 2-0 ante Sudáfrica, un resultado que puso al Tricolor en lo más alto del Grupo A desde la primera jornada.

El Grupo A ya tiene tensión desde la primera fecha
La tabla quedó con México arriba, Corea del Sur muy cerca y dos selecciones necesitadas de reaccionar. El panorama abre una segunda jornada bastante atractiva, porque el duelo entre México y Corea del Sur puede empezar a definir quién toma el control real del grupo. Para el Tri, ganar en Guadalajara significaría dar un paso fuerte rumbo a la clasificación.
Antes de ese partido, Chequia y Sudáfrica se enfrentarán el jueves 18 de junio en Atlanta, a las 10:00 horas. Más tarde, a las 19:00, México jugará contra República de Corea en el Estadio Guadalajara, en un encuentro que llega con aroma de prueba para el equipo dirigido por Javier Aguirre.
La fase de grupos cerrará con dos partidos al mismo tiempo
La tercera jornada se jugará el miércoles 24 de junio. México volverá al Estadio Ciudad de México para medirse con Chequia, mientras Sudáfrica enfrentará a Corea del Sur en Monterrey. Ambos partidos están programados a las 19:00 horas, como suele ocurrir en los cierres de grupo para evitar ventajas deportivas.
Ese último día puede ser decisivo, sobre todo si el grupo llega apretado. México empezó bien, pero todavía no tiene margen para confiarse: una victoria temprana ayuda, aunque el verdadero reto está en sostener el ritmo, cuidar la diferencia de goles y evitar que el cierre se convierta en una noche de calculadora.
La Copa del Mundo 2026 estrenó formato con 48 selecciones repartidas en 12 grupos de cuatro equipos. El cambio amplía el torneo, suma más partidos y obliga a leer cada grupo con otros ojos. Ya no es el Mundial de 32 equipos al que varias generaciones se acostumbraron; ahora hay más combinaciones, más terceros con posibilidades y menos espacio para equivocarse.

México fue colocado en el Grupo A por su condición de anfitrión y arrancó cumpliendo con lo mínimo que exigía el contexto: ganar, responder en casa y colocarse arriba desde el primer día.
