Mientras la revisión del T-MEC alimenta dudas sobre el futuro de la relación comercial en América del Norte, las mercancías mexicanas continúan cruzando la frontera a un ritmo sin precedentes. Entre enero y junio, Estados Unidos compró productos procedentes de México por 298 mil 157 millones de dólares, el monto más alto registrado para un primer semestre.
Las exportaciones mexicanas crecieron cerca de 13% frente al mismo periodo de 2025, cuando habían sumado poco menos de 264 mil millones de dólares. El avance permitió a México conservar una posición que hace algunos años parecía improbable: ser, con amplia diferencia, el mayor abastecedor de bienes del mercado estadounidense.
México abre distancia frente a Canadá y China
De cada 100 dólares que Estados Unidos destinó a comprar mercancías extranjeras durante la primera mitad del año, poco más de 17 correspondieron a productos mexicanos. Canadá ocupó el segundo lugar con una participación de 11.5%, seguido por Taiwán con 7.8%. China descendió hasta la cuarta posición, con 7.4%.

El intercambio en ambas direcciones alcanzó 493 mil 700 millones de dólares. Esa cifra incluye los 298 mil 200 millones vendidos por México y los 195 mil 600 millones que las empresas estadounidenses colocaron en territorio mexicano. Ningún otro socio comercial de Estados Unidos movió un volumen semejante durante esos seis meses.
En junio, México exportó mercancías a Estados Unidos por 55 mil 255 millones de dólares, un aumento de aproximadamente 23% respecto al mismo mes de 2025. Fue el cuarto mes consecutivo en el que los envíos superaron los 50 mil millones.
Solo durante ese mes, los productos mexicanos representaron 17.4% de todas las importaciones estadounidenses. El comercio bilateral llegó a 89 mil 200 millones de dólares, suficiente para colocar nuevamente a México como el principal socio de Estados Unidos, por delante de Canadá y China.
Las computadoras explican buena parte del salto
El récord, sin embargo, no significa que todas las ramas exportadoras hayan avanzado al mismo ritmo. El equipo de cómputo se convirtió en uno de los principales motores de las ventas hacia Estados Unidos y explica una parte importante del crecimiento de doble dígito registrado durante el semestre.

La economista Gabriela Siller, de Banco Base, advirtió que este sector genera una derrama menor que la industria automotriz porque utiliza una proporción considerable de componentes importados, particularmente de Asia. El aumento de las exportaciones no se ha traducido en un crecimiento equivalente del empleo, la inversión o el contenido producido dentro de México.
Sin los envíos de equipo de cómputo, las ventas mexicanas a Estados Unidos habrían crecido alrededor de 5%, según la estimación citada por El Financiero. La diferencia revela una economía exportadora sólida, pero cada vez más dependiente de una industria cuya aportación nacional todavía resulta limitada.

La composición de las exportaciones puede convertirse en un punto sensible durante la revisión del T-MEC. Un eventual endurecimiento de las reglas de origen obligaría a demostrar que una mayor proporción de los componentes utilizados en computadoras y productos electrónicos procede de América del Norte.
La composición de las exportaciones puede convertirse en un punto sensible durante la revisión del T-MEC. Un eventual endurecimiento de las reglas de origen obligaría a demostrar que una mayor proporción de los componentes utilizados en computadoras y productos electrónicos procede de América del Norte.
La balanza comercial también refleja la magnitud de la dependencia mutua. Estados Unidos acumuló un déficit de bienes con México de 102 mil 581 millones de dólares durante el semestre, mientras el mercado mexicano se mantuvo como el principal destino de sus propias exportaciones. La relación no avanza en una sola dirección: millones de empleos, proveedores y procesos productivos dependen de que las mercancías sigan cruzando la frontera.
