Túnez despide a Sabri Lamouchi en pleno Mundial 2026
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya registró su primera gran sacudida fuera de la cancha. La Federación Tunecina de Fútbol decidió destituir a Sabri Lamouchi apenas un partido después del inicio del torneo, convirtiéndolo en el primer entrenador cesado durante la competición. La decisión llegó tras la contundente derrota por 5-1 frente a Suecia en el debut del Grupo F, un resultado que encendió las alarmas dentro del combinado africano.
La salida del técnico francés-tunecino ha generado debate entre aficionados, analistas y medios deportivos, especialmente por la rapidez con la que se tomó la decisión. Mientras algunos consideran que la goleada evidenció problemas tácticos profundos, otros creen que el entrenador fue utilizado como chivo expiatorio de problemas estructurales que venían arrastrándose desde antes del Mundial.

¿Por qué fue despedido Sabri Lamouchi?
La derrota ante Suecia fue el detonante definitivo. El conjunto escandinavo dominó ampliamente el encuentro y exhibió las debilidades defensivas de Túnez desde los primeros minutos. El marcador final de 5-1 dejó al equipo africano en el último lugar del grupo y con una diferencia de goles muy complicada para sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
Sin embargo, el malestar dentro de la federación no comenzó en el Mundial. Sabri Lamouchi había asumido el cargo en enero de 2026 con la misión de reconstruir al equipo tras la salida de Sami Trabelsi. Durante su breve gestión, el balance fue decepcionante: una victoria, un empate y tres derrotas en cinco encuentros. Además, el equipo apenas marcó dos goles y recibió once.
La goleada sufrida ante Bélgica en un amistoso previo al Mundial también había encendido las críticas sobre el rendimiento del equipo y la capacidad del cuerpo técnico para competir al más alto nivel.

El partido contra Suecia que cambió todo
Suecia fue ampliamente superior en el encuentro disputado en Monterrey. Los europeos aprovecharon errores defensivos constantes y castigaron cada desconcentración de los tunecinos. Figuras como Alexander Isak, Viktor Gyökeres y Yasin Ayari lideraron una actuación contundente que dejó sin respuestas al conjunto africano.
Tras el partido, Sabri Lamouchi reconoció públicamente que su equipo había cometido errores imperdonables para una competición de este nivel. Incluso antes de hacerse oficial su despido, el técnico admitió que el rendimiento mostrado estaba muy lejos de lo esperado.
La federación actuó pocas horas después y anunció la rescisión del contrato del entrenador mediante un comunicado oficial.
Las críticas de la afición
En redes sociales y foros especializados, numerosos aficionados tunecinos cuestionaron las decisiones tácticas tomadas por Lamouchi durante el partido. Algunos seguidores señalaron que el planteamiento inicial de Sabri Lamouchi fue excesivamente defensivo y que varias elecciones en la alineación resultaron difíciles de justificar. Comentarios publicados en comunidades futbolísticas destacaron especialmente la gestión de la portería y la falta de un delantero natural en el esquema utilizado ante Suecia.
Otros aficionados, sin embargo, consideran que el entrenador heredó un plantel limitado y que la diferencia de nivel frente a Suecia era demasiado grande para esperar un resultado distinto.

