Este 3 de marzo de 2026, medios locales reportaron que Israel atacó la sede donde Irán designaría un nuevo líder. Según reportes preliminares, el atentado fue un trabajo conjunto entre las milicias de Israel y Estados Unidos. El ataque ocurre en medio de una escalada bélica y una serie de conflictos entre el Gobierno de Donald Trump y el del último líder supremo iraní, Alí Jamenei.
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El edificio afectado en Qom, al sur de Teherán, sufrió daños considerables. Medios iraníes reportan que allí se decidiría quién sucederá a Alí Jamenei, el ayatolá que gobernó por 36 años el país. Este último falleció el 28 de febrero de 2026, tras un conjunto de bombardeos efectuados por tropas israelíes y estadounidenses.
Israel atacó la sede donde Irán designaría un nuevo líder: ¿quién estaba al interior del recinto?
Fuentes locales citan a la agencia Tasnim, la cual calificó el ataque como «un crimen estadounidense-sionista». Hasta el momento, no hay cifras oficiales de víctimas humanas dentro de la asamblea. Tampoco se sabe si algún miembro de la Asamblea de Expertos de Irán, se encontraba en el recinto afectado al momento de la agresión.
La ofensiva militar de EU e Israel contra Irán comenzó desde 2025 con bombardeos sobre instalaciones estratégicas en Teherán y otras ciudades. Sin embargo, el principal punto de inflexión del conflicto llegó el 28 de febrero. En ese instante, se efectuó la ejecución de Jamenei y otros altos mandos iraníes, según reportes internacionales.

Tras esos ataques, Irán lanzó misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico. Esto último se consideró como una respuesta que eleva el conflicto a un nivel regional. Por su parte, la ONU convocó a un debate de emergencia, donde el Secretario General urgió a detener los bombardeos y volver a la mesa de diálogo. Expertos advierten que la violencia puede desbordarse y afectar incluso a Europa y Asia.
Mientras tanto, manifestaciones contra la guerra surgen en varias capitales del mundo. Grupos civiles denuncian la escalada militar y piden un alto inmediato al fuego. El vacío de poder en Teherán, la ofensiva militar y las tensiones globales configuran un panorama volátil. La elección del nuevo líder supremo iraní se perfila como el factor decisivo para el rumbo del conflicto.

